El esquema impositivo no da respiro a los trabajadores independientes, comerciantes y profesionales de Entre Ríos. De cara a este mes, la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) ratificó el cuadro tarifario ajustado en agosto, imponiendo cuotas mensuales que asfixian el bolsillo de miles de pequeños contribuyentes en medio de un escenario económico sumamente complejo.
Para este período, el organismo corrió la fecha límite de pago al lunes 21 de septiembre, dado que el habitual día 20 coincide con una jornada dominical. A diferencia de otros gravámenes nacionales, el vencimiento operará de forma unificada para todas las terminaciones de CUIT, obligando a los monotributistas a cumplir dentro del plazo para no incurrir en moras ni recargos punitorios.
El impacto del tributo resulta desmedido para quienes prestan servicios, donde la brecha respecto a la venta de bienes muebles se profundiza en las escalas más elevadas. Mientras las categorías iniciales A y B fijan pisos de $49.527,18 y $56.379,08 respectivamente, los tramos superiores reflejan cifras alarmantes: la Categoría H para servicios alcanza los $522.706,68 mensuales, en tanto que la Categoría K trepa a la desorbitante suma de $1.614.446,04. Paralelamente, los contribuyentes deberán monitorear con lupa sus topes de facturación anual —que van desde $12.009.410,45 en la escala A hasta $126.610.838,75 en la K— para evitar expulsiones de oficio e inclusiones forzadas en el régimen general.
