El trágico choque frontal ocurrido en la Ruta Nacional 12, a la altura de Villa Olivari en Corrientes, ha dejado una huella imborrable y reavivado la conmoción en la provincia de Entre Ríos. El siniestro involucró a un Chevrolet Cruze y a una Chevrolet Meriva, resultando en la pérdida instantánea de tres vidas y exponiendo una vez más la extrema vulnerabilidad del tránsito en las rutas del país.
Entre las víctimas fatales se encuentran dos vecinos de la provincia: Milagros Agustina Marioni, de 26 años y oriunda de Hernandarias, y Diego Almada, de 45 años, con domicilio en Cerrito. La tercera víctima fue identificada como Rafael Domínguez, de 79 años, conductor del otro vehículo y residente de Berón de Astrada. La violencia de la colisión impidió que los involucrados pudieran recibir asistencia médica a tiempo.
La indignación y el dolor se trasladan a las redes sociales
Tras confirmarse las identidades de las víctimas, la bronca y la tristeza se volcaron masivamente a los entornos digitales. Familiares y amigos de Hernandarias y Cerrito expresaron su impotencia ante la repentina pérdida, exigiendo respuestas sobre las condiciones de transitabilidad en una arteria nacional signada por reiterados incidentes.
«Siento que una parte de mi corazón se fue con vos y que nada va a volver a ser igual», escribió la hermana de Marioni en un sentido mensaje público que sintetizó la conmoción generalizada. En tanto, allegados a Almada remarcaron su huella en la comunidad local y la urgencia de que las pericias judiciales esclarezcan las responsabilidades y dinámicas detrás de esta tragedia en la traza vial.
Las pericias policiales y judiciales continúan en curso para determinar las causas exactas del impacto. Mientras la investigación avanza, las comunidades de Cerrito y Hernandarias permanecen movilizadas ante un hecho que vuelve a poner en agenda la seguridad en las rutas del Litoral.
