El Índice de Confianza del Consumidor (ICC) elaborado por la Universidad Torcuato Di Tella registró un avance del 2,4% mensual y del 3,4% interanual durante septiembre, marcando su punto más alto en lo que va del año. El dato, que acumula una recuperación del 15,7% desde el piso anotado a comienzos de 2024, expone un cambio en las expectativas socioeconómicas de la población en un contexto de persistente reconfiguración del consumo masivo.
La tracción principal de esta mejora provino sorpresivamente de los hogares de menores ingresos, donde el indicador saltó un 12,3% en el mes. A la par, la percepción sobre la situación económica personal experimentó una suba del 11,3%, mientras que la perspectiva a futuro se incrementó un 3,8%. En el desglose geográfico, las provincias del Interior del país encabezaron la remontada con una variación positiva del 5,2%, superando el comportamiento registrado en el Gran Buenos Aires.
Si bien la medición refleja un repunte en el clima de opinión pública y una leve tregua en el bolsillo popular, el fenómeno convive con marcadas disparidades regionales y de ingresos. La clave de los próximos meses estará en evaluar si este alivio en las expectativas logra consolidarse en una recuperación real del poder de compra de las familias o si se trata de un rebote técnico condicionado por la volatilidad macroeconómica.
