La Junta Directiva de la Unión Industrial Argentina (UIA) presentó un duro informe técnico ante la Subsecretaría PyME de la Nación exigiendo un paquete urgente de medidas de alivio fiscal y financiero. La entidad remarcó su alarma frente a la persistente caída de la actividad productiva, la pérdida de empleo y el aumento desmedido de los costos operativos que restan competitividad frente a los productos importados en todo el país y la región.
Según los últimos datos oficiales del INDEC expuestos por los industriales, la producción cayó un 4,9% interanual, afectando a 12 de los 16 sectores que integran el Índice de Producción Industrial (IPI). Frente a la presión fiscal formal —que alcanza un 56% y se ubica entre las más altas a nivel global—, la UIA solicitó la suspensión de embargos por 180 días, la reducción de la tasa de financiación tributaria de ARCA, la postergación del pago de contribuciones patronales y el diferimiento de los vencimientos de IVA para actividades golpeadas por la recesión.
El frente energético y el financiamiento constituyen otros dos focos de alta tensión para el entramado productivo. Tras los aumentos de hasta el 100% en las tarifas eléctricas de los grandes usuarios industriales, la entidad respaldó las gestiones abiertas por Entre Ríos, Santa Fe y Córdoba para financiar los cargos del Mercado Eléctrico Mayorista, reclamando que el Ejecutivo nacional autorice el prorrateo de facturas en cuotas. En paralelo, denunciaron que la sobrecarga de sellos e Ingresos Brutos encarece el crédito productivo más de un 18%, estrangulando la liquidez en un mercado donde la asistencia crediticia representa apenas el 12% del PBI.
