El impacto del deterioro económico y la pérdida de poder adquisitivo continúa erosionando los ingresos familiares en la provincia. De acuerdo con datos expuestos por el informe del Mapa de la Deuda —elaborado por el Centro CEPA y la Fundación Friedrich Ebert—, durante el mes de julio se contabilizaron 570.971 personas con deudas en Entre Ríos, de las cuales 136.725 registraron situaciones de morosidad por atrasos en sus compromisos financieros.
El volumen total adeudado en el territorio provincial alcanzó la cifra récord de $2,46 billones. De ese monto, la masa de dinero en mora escaló hasta los $343.706 millones, impulsada por incumplimientos en tarjetas de crédito bancarias, préstamos personales y créditos de billeteras virtuales. Los números reflejan que casi uno de cada cuatro deudores (23,95%) se encuentra con pagos atrasados, arrastrando una deuda promedio en mora de $2,51 millones por persona.
Pese a que la tasa provincial se posicionó 3,96 puntos porcentuales por debajo del promedio nacional, el informe expone una profunda brecha territorial que alumbra las desigualdades internas de la provincia: los departamentos del norte y noreste registraron índices de morosidad que oscilaron entre el 16% y el 25%, duplicando y hasta triplicando los niveles del sur y suroeste entrerriano, donde la mora se mantuvo entre el 6% y el 12%. La disparidad vuelve a poner bajo la lupa la falta de contención económica en los sectores más vulnerables del mapa provincial.
