Una falta de ortografía en un mensaje de WhatsApp fue la pista fatal que alertó a la familia de Rodolfo Bassi (61) sobre su desaparición y desencadenó el hallazgo de una escena atroz. El profesional fue encontrado asesinado, golpeado y maniatado a una silla dentro de un departamento en refacción de su propiedad, en el barrio Paraná XIV de la capital entrerriana.
La investigación judicial y de la División Homicidios avanzó con celeridad tras la denuncia formulada por las hermanas de la víctima, apuntando de inmediato a dos hombres que realizaban tareas de albañilería y pintura en el inmueble. Según la hipótesis principal de la Fiscalía, conducida por el fiscal Juan Manuel Pereyra, los atacantes actuaron impulsados por un móvil económico. Aprovechándose de la relación de confianza, emboscaron a Bassi, lo redujeron violentamente y lo sometieron a golpes de puño y cortes para exigirle dinero antes de quitarle la vida.
La rápida reconstrucción a través de cámaras de seguridad permitió identificar una camioneta vinculada a la escena y derivó en la detención de Carlos Aguilar (48). En paralelo, su presunto cómplice, Claudio Inofre, fue interceptado por la Policía a bordo de un ómnibus de larga distancia cuando intentaba huir de Entre Ríos con destino a la provincia de Misiones, llevando entre sus pertenencias documentación personal perteneciente a la víctima.
Ambos sospechosos quedaron detenidos e imputados por el aberrante hecho, mientras los investigadores terminan de cerrar las pericias sobre la motocicleta del arquitecto, hallada posteriormente abandonada en un terreno baldío.
