El Gobierno nacional adjudicó el 90% de las acciones de AySA al consorcio integrado por Rowing, Arcos, Transclor y PHX, vinculado al empresario Mauricio Filiberti, por US$340,2 millones. La propuesta superó la oferta de US$285 millones presentada por el grupo encabezado por Roggio.
La operación todavía debe atravesar una instancia de revisión final de la Comisión de Evaluación. El monto ofertado quedó por debajo de los US$500 millones que el Ministerio de Economía esperaba obtener inicialmente por la participación mayoritaria de la compañía.
El 10% restante de las acciones continuará en manos del sindicato que conduce Omar Lingeri. Además, el consorcio adjudicatario asumirá una deuda de AySA estimada en US$70 millones.
El Gobierno defendió la privatización y puso el foco en las inversiones
Al comunicar la adjudicación, el Gobierno cuestionó la gestión estatal de AySA y sostuvo que la empresa había recibido más de US$13.400 millones en transferencias del Tesoro entre 2006 y 2023.
Según los datos oficiales, un tercio del área concesionada todavía no cuenta con acceso a agua potable y cloacas, mientras que el nivel de agua no contabilizada alcanza el 42%. El Ejecutivo también señaló un aumento de la morosidad y de los costos operativos durante los últimos años.
El nuevo contrato establece un plan de acción para el período 2027-2031 por $2,89 billones, a valores de diciembre de 2025 y sin IVA. El programa contempla obras por $1,13 billones, $1,15 billones para mantenimiento, $315.761 millones en mejoras y $296.166 millones destinados a la operación.
El consorcio promete inversiones por US$15.040 millones
El grupo ganador aseguró que su propuesta contempla un plan de obras orientado a mejorar la calidad del servicio. Según informó el holding, se comprometió a invertir US$1.940 millones durante los primeros cinco años y US$15.040 millones a lo largo de los 30 años de la concesión.
Entre los objetivos establecidos figura ampliar la cobertura de los servicios. Para 2031, el Gobierno prevé alcanzar un 75,3% de cobertura de agua y un 63,9% de cloacas, con metas mínimas posteriores del 90% y 75%, respectivamente.
Como operador técnico fue designada Arcos Saneamento e Participações S.A., perteneciente al Grupo Equipav. La compañía opera servicios de agua y saneamiento en Brasil y, según la información difundida por el consorcio, atiende a más de 39 millones de personas en 15 estados y más de 890 municipios.
La adjudicación marca un nuevo capítulo para la empresa encargada de los servicios de agua potable y saneamiento en el área metropolitana de Buenos Aires. Ahora resta completar la revisión administrativa antes de que la privatización quede formalmente definida.
