La gestión de los activos estratégicos de la autoridad monetaria vuelve a generar fuertes cuestionamientos políticos y financieros. El fiscal federal Gerardo Pollicita abrió una investigación preliminar tras una denuncia impulsada por un informe de la Auditoría General de la Nación (AGN), el cual reveló un resultado negativo de US$1.023 millones en instrumentos derivados vinculados con las reservas de oro durante el ejercicio 2025. La presentación judicial apunta directamente contra las máximas autoridades económicas del país: el ministro de Economía, Luis Caputo; el presidente del Banco Central, Santiago Bausili; y el director de la entidad, Juan Curutchet, en una causa que busca determinar si existió administración fraudulenta o incumplimiento de los deberes de funcionario público.
El eje del conflicto radica en las herramientas financieras utilizadas por el BCRA para operar con el lingote nacional. Aunque la AGN aprobó los estados contables generales, incorporó un párrafo de énfasis que expuso las severas pérdidas generadas por la contratación de derivados conocidos como «collar» (combinación de opciones de compra y venta). Para esclarecer el accionar oficial, la Fiscalía requirió documentación técnica a la AGN —incluyendo papeles de trabajo y disidencias— y exigió al Banco Central la entrega de sus reglamentos de control interno, manuales de competencias y todos los intercambios de directivas mantenidos con el Ministerio de Economía desde 2025 sobre la custodia y destino del metal.
Desde la conducción del Banco Central justifican la maniobra argumentando una visión patrimonial global: aseguran que, gracias a la suba internacional del 44% en la cotización del oro durante 2025, la revalorización de las tenencias generó un saldo neto positivo de US$2.505 millones que compensó las pérdidas operativas. Sin embargo, la investigación judicial deberá dirimir si el uso de estos instrumentos de cobertura constituyó un esquema técnico de protección golpeado por la suba de precios o si, por el contrario, representó una ingeniería financiera negligente que comprometió innecesariamente los recursos de la Nación.
