El Gobierno nacional confirmó el acuerdo sobre los requisitos sanitarios para permitir la exportación de carne vacuna argentina procedente de regiones libres de fiebre aftosa con vacunación hacia Japón. El anuncio, comunicado por el ministro de Economía Luis Caputo, pone fin a casi dos décadas de gestiones técnicas y abre para la ganadería nacional la posibilidad teórica de competir en un destino asiático que demanda más de 3.000 millones de dólares anuales en carne bovina.
Hasta el momento, las ventas de carne argentina hacia el país nipón estaban restringidas exclusivamente a la producción proveniente de la Patagonia, zona reconocida técnicamente como libre de aftosa sin vacunación. La nueva certificación sanitaria extiende la posibilidad operativa al centro y norte del país, territorio donde se concentra la mayor escala de la masa ganadera nacional y la infraestructura de los principales frigoríficos exportadores.
A pesar del optimismo del Palacio de Hacienda, el impacto económico real dependerá de la habilitación efectiva de las plantas frigoríficas y de la competitividad frente a competidores ya consolidados en ese mercado. La apertura sanitaria representa un paso administrativo clave para el sector productivo, pero exige superar los costos operativos internos y garantizar previsibilidad comercial para consolidar envíos continuos y de alto valor agregado.
