La responsable de un salón de eventos detectó un engaño tras recibir un comprobante bancario adulterado por una cifra diez veces mayor a la seña acordada. El caso expone la sofisticación de las ciberestafas en la capital provincial y el nulo margen de seguridad en las operaciones digitales.
Los intentos de estafa virtual y manipulación financiera siguen ganando terreno en la capital entrerriana, poniendo a prueba la atención de comerciantes y prestadores de servicios. Un nuevo hecho registrado en Paraná encendió las alarmas en el sector comercial tras salir a la luz la maniobra utilizada contra la administradora de un salón de fiestas, a quien intentaron sacarle millones de pesos mediante la simulación de una transferencia bancaria errónea.
La víctima del intento de fraude, Tania Silva Traverso, relató que los presuntos clientes contactaron al establecimiento para solicitar presupuesto y congelar la fecha de un evento. A pesar de la insistencia de la comerciante por concretar una reunión presencial para verificar la identidad de los contratantes, los sospechosos argumentaron conocer las instalaciones y solicitaron directamente las credenciales de transferencia para abonar la reserva fija de $400.000.
Minutos más tarde, la comerciante recibió el comprobante de una supuesta operación del Banco Hipotecario por la suma de $4.000.000 —diez veces el valor estipulado—. La documentación digital contenía datos filiatorios, fecha y hora exactas, configurando un documento idéntico a las certificaciones oficiales. La maniobra buscaba presionar a la administradora para que realizara la «devolución» inmediata del excedente antes de constatar el saldo real en su cuenta.
Al verificar con su entidad bancaria que los fondos jamás habían impactado en el sistema, Silva Traverso frenó la operación y puso el material probatorio a disposición de la División Delitos Económicos de la Policía de Entre Ríos. El episodio vuelve a dejar al descubierto la vulnerabilidad del comercio local frente a bandas organizadas que operan con relativa impunidad en el entorno digital.
