Una serie de operativos coordinados por la Jefatura Departamental Concordia desarticuló una estructura delictiva dedicada a robos a mano armada que mantenía en alerta a la ciudad. La causa, instruida por el fiscal Dr. Martín Núñez bajo las ordenes del Juez de Garantías Dr. Mauricio Guerrero, se desencadenó tras una seguidilla de tres atracos violentos perpetrados entre el 30 de agosto y el 4 de septiembre de este año.
La investigación sacó a la luz una logística organizada y recursos que encendieron las alarmas institucionales: la banda operaba a bordo de una camioneta Volkswagen Amarok blanca propiedad de un militar jubilado. Según los legajos judiciales, el exefectivo no solo aportaba el vehículo de alta gama para asegurar la huida, sino que facilitaba el armamento de su propiedad utilizado en los asaltos. La red se completaba con delincuentes con frondosos prontuarios, entre ellos un sujeto liberado hace pocos meses que actuaba como reclutador de la mano de obra criminal.
El patrón de ataque era metódico. Tras seleccionar comercios de la zona, estacionaban el vehículo a pocos metros, irrumpían dos hombres con el rostro cubierto y encañonaban a las víctimas para hacerse con dinero en efectivo y objetos de valor antes de escapar a alta velocidad.
Los cuatro allanamientos ejecutados en simultáneo en distintos puntos estratégicos de Concordia —calle Feliciano y Av. del Valle, Güemes y H. Primo, 25 de Mayo y Ramírez, y Diamante y Urdinarrain— permitieron la detención de tres de los implicados y el secuestro del rodado, tres pistolas (dos calibre 9 mm y una .22), un centenar de municiones, celulares y vestimenta clave para la causa. Mientras los tres detenidos aguardan imputación por robo calificado y tenencia ilegal de armas, la Policía mantiene desplegado un operativo para dar con otros dos sospechosos que continúan prófugos.
