Un nuevo hecho de sangre volvió a poner en evidencia el deterioro social y las graves fallas de contención en las zonas más vulnerables de la capital entrerriana. Un joven identificado preliminarmente como Eliseo Alcaraz, de entre 26 y 27 años, fue asesinado a estocadas durante la mañana de este jueves en el asentamiento «Piedras», ubicado dentro del barrio El Perejil, en la intersección de calle Juan Báez y Cortada 210.
El sangriento episodio ocurrió alrededor de las 8:30 tras un altercado entre la víctima y su vecino lindante, un sujeto con prontuario policial que se había radicado en el lugar hace apenas cinco días. Según los primeros datos recabados por las autoridades de la Comisaría 13, la disputa escaló rápidamente hasta que el agresor asestó un puntazo certero a la altura del intercostal izquierdo de Alcaraz. A pesar de que la víctima intentó defenderse utilizando herramientas de albañilería —las cuales fueron secuestradas en la escena por la Policía—, la herida resultó mortal.
Tras el ataque, el homicida se dio a la fuga y permanece intensamente buscado por efectivos de la Jefatura Departamental Paraná y la División Homicidios. La causa quedó bajo la órbita de la fiscal Patricia Yedro, quien ordenó el traslado del cuerpo a la Morgue Judicial de Oro Verde para efectuar la correspondiente autopsia y ratificar formalmente la identidad del joven mediante el cotejo de huellas dactilares, dado que no poseía documento de identidad al momento del hecho.
El crimen expone, una vez más, la espiral de violencia urbana que atraviesa a los asentamientos precarios de la provincia, donde la proliferación de personas con antecedentes criminales convivientes en contextos desregulados termina por desencadenar desenlaces fatales.
