La obra social de los jubilados y pensionados (PAMI) implementó cambios sustanciales en las normativas administrativas para la incorporación y permanencia de afiliados en el padrón de personas con diabetes. La medida, que rige para toda la red asistencial y afecta directamente a miles de beneficiarios en Entre Ríos, exige a los profesionales de la salud la carga digital obligatoria de los estudios de laboratorio en formatos PDF o JPG al momento de realizar la inscripción en el sistema.
Desde la conducción del organismo señalaron que la disposición busca auditara la consistencia de la información clínica y controlar la asignación de insumos e insulinas. La medida introduce además un estricto límite territorial: los médicos de cabecera solo pueden tramitar la inscripción de pacientes que pertenezcan formalmente a su misma Unidad de Gestión Local (UGL), impidiendo a los profesionales empadronar a beneficiarios radicados fuera de su jurisdicción administrativa.
Esta delimitación geográfica impone un obstáculo adicional para las personas que se desplazan de su lugar de residencia o viven en zonas limítrofes. Para resolver el empadronamiento de los denominados «afiliados en tránsito», la obra social dispuso que los trámites deberán realizarse de forma exclusivamente presencial en la agencia o sede de UGL más cercana. La exigencia genera preocupación en las comunidades locales por la burocratización del acceso a tratamientos cronológicos y vitales.
