Un grave episodio de violencia ensombreció la jornada de la categoría Sub-17 del Torneo Provincial organizado por la Federación Entrerriana de Fútbol. El hecho se registró el viernes a las 20:30 en el estadio del Club 25 de Mayo, en la ciudad de Victoria, tras la finalización del partido disputado frente a la Asociación River de Paraná. Cuatro futbolistas de la delegación visitante, de entre 14 y 17 años de edad, fueron increpados, acorralados y agredidos físicamente por un grupo de adultos identificados como allegados y padres del equipo local.
A raíz de las agresiones y de las lesiones leves que sufrieron los deportistas, se radicó una denuncia penal contra el presidente del Club 25 de Mayo, Alberto Oviedo, imputándole la responsabilidad en la incitación a la violencia e incumplimiento de los deberes de organización. El ataque no solo pone en evidencia la irresponsabilidad de dirigentes y espectadores adultos dentro de los predios formativos, sino también la falta de contención y contundencia en los organismos de control para erradicar las conductas violentas de los campos de juego de la provincia.
El plano institucional suma además una seria contravención a la normativa vigente. La Jefatura Departamental Victoria inició un expediente en el marco de la Ley de Seguridad Deportiva tras constatar que las autoridades del club local no notificaron la realización del cotejo ni solicitaron el servicio de policía adicional obligatorio. La omisión organizativa dejó a los menores sin custodia ni garantías básicas de protección, reavivando el debate sobre la falta de controles y sanciones severas hacia las instituciones que incumplen los protocolos esenciales de seguridad.
