Un severo temporal de viento, lluvia y granizo azotó al departamento Paraná durante la jornada del domingo, dejando un saldo de personas heridas, cuantiosos daños materiales en viviendas y vehículos, y complicaciones en diversas localidades entrerrianas. El fenómeno, enmarcado en una alerta naranja emitida por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), descargó pedradas de magnitud extraordinaria que sorprendieron a los vecinos en pocos minutos.
En Aldea Santa María, la caída de piedras alcanzó su máxima intensidad durante un lapso de dos minutos, suficiente para generar importantes roturas en cristales, techos de viviendas y carrocerías de automóviles, además de provocar el desprendimiento de ramas por el peso del granizo y las ráfagas de viento. Los testimonios de los pobladores locales coincidieron en que el factor determinante del impacto no fue el volumen acumulado, sino el diámetro atípico de las piedras.
Daños en infraestructura y personas heridas en el departamento
La masa de aire inestable se desplazó con fuerza sobre el territorio provincial, afectando tanto a áreas urbanas como rurales:
- María Grande: Se confirmaron al menos ocho personas asistidas con golpes leves producto del impacto de las piedras, además de reportarse decenas de vehículos con abolladuras y cristales destruidos.
- Aldea Santa María y Colonia Crespo: Se registraron severas afectaciones en estructuras edilicias expuestas y vehículos estacionados a la intemperie tras la precipitación de granizo de gran tamaño.
- Paraná capital: El temporal se descargó con intensidad pasadas las 18:00, cubriendo de blanco calles, patios y espacios públicos en barrios como Puerto Sánchez, Bajada Grande, Plaza Italia, General Espejo Sur y las zonas inmediatas a las avenidas Nogoyá y Laurencena.
Ráfagas de 90 km/h y alerta meteorológica
El mapa de contingencia estuvo marcado por la alerta naranja declarada para la región, la cual advertía sobre la formación de celdas de tormenta localmente severas con capacidad para desarrollar ráfagas de viento superiores a los 90 kilómetros por hora, intensa actividad eléctrica y abundante caída de agua en breves períodos.
Tras el paso del frente de tormenta, las comunas afectadas y los organismos de asistencia continuaron con el relevamiento de daños para evaluar el impacto en la infraestructura domiciliaria y coordinar las tareas de limpieza y reparación de los servicios damnificados.
