La campaña 2026 de Patronato en la categoría principal del ascenso argentino atraviesa un escenario crítico producto de un desfile incesante de bajas por severos cuadros médicos. Fracturas, rupturas ligamentarias y complicaciones sistémicas configuraron una constante que obligó al cuerpo técnico encabezado por Marcelo Fuentes a improvisar esquemas y rotaciones de emergencia, diezmando la competitividad del equipo en la recta decisiva de la competencia.
La confirmación de la fractura de peroné del capitán Gabriel Díaz y la compleja lesión articular en la rodilla del atacante Diego Díaz —quien pasará por el quirófano en las próximas horas— significaron la despedida anticipada de ambos futbolistas hasta el próximo año. A estas ausencias definitivas se suman las de piezas estructurales como Federico Bravo, en proceso de rehabilitación por una fractura metatarsiana, y el atacante Alejo Miró, marginado por un cuadro renal, completando una nómina de bajas que afectó a todas las líneas del campo.
El historial clínico del plantel a lo largo del certamen expone una acumulación inusual de intervenciones quirúrgicas y ausencias prolongadas, entre las que se cuentan las cirugías de ligamentos de Luciano Pacco y la fractura facial de Fernando Evangelista. Con siete jornadas decisivas para la conclusión del torneo, la nómina de lesionados expone no solo las exigencias del calendario deportivo, sino también la falta de variantes de recambio para afrontar la permanencia y el cierre del campeonato.
