El PAMI volvió a poner sobre la mesa la complejidad de sus procesos administrativos al detallar el esquema de credenciales habilitadas para la atención de sus afiliados. En un contexto donde la brecha digital genera constantes barreras de acceso para los adultos mayores, la obra social oficializó que conviven cuatro formatos válidos para acreditar la identidad: la credencial digital desde la aplicación móvil, la provisoria con código QR impreso, el ticket emitido en terminales de autogestión y la tradicional tarjeta plástica. Aunque este último formato físico sigue vigente para quienes aún lo conservan, el organismo confirmó que ya no emite nuevos plásticos, forzando de manera paulatina la migración hacia canales virtuales que no todos los jubilados logran dominar.
La caducidad de ciertos documentos antiguos encendió las alarmas entre los beneficiarios que acuden a farmacias y centros de salud. Las credenciales provisorias que carecen de código QR y los modelos plásticos de generaciones anteriores han quedado completamente fuera de servicio, obligando a los usuarios a rehacer el trámite a través de la plataforma web. Para validar la versión provisoria con QR —la cual no posee fecha de vencimiento una vez generada—, el sistema exige ingresar el número de afiliación, DNI, sexo y los 11 dígitos del número de trámite del DNI, un conjunto de requerimientos que suele derivar en demoras y complicaciones para quienes no cuentan con asistencia familiar o conectividad en sus hogares.
La presentación de una credencial vigente acompañada por el DNI físico resulta indispensable para validar la atención con especialistas, autorizar estudios, gestionar turnos y retirar medicamentos en las farmacias adheridas. Si bien desde el organismo aclararon que las Órdenes Médicas Electrónicas ya no requieren impresión en papel por estar integradas al sistema informático, la exigencia de revalidar credenciales mantiene en vilo a miles de jubilados en la provincia. La efectividad de estas medidas sigue bajo la mirada crítica de los afiliados, quienes demandan una simplificación urgente de las gestiones para garantizar el derecho básico a la salud sin trabas burocráticas.
