Un repudiable contenido comercial encendió la polémica en el norte entrerriano y expuso los límites éticos de la comunicación digital en el ámbito empresarial. La responsable de Óptica Celeste, un comercio de la localidad de Chajarí, se vio obligada a difundir un mensaje de disculpas públicas luego de viralizar un spot publicitario que simulaba de manera explícita un episodio de violencia de género. La grabación mostraba a un hombre introduciendo a una mujer en una bolsa de consorcio para luego colocarla en el baúl de un automóvil, utilizando una supuesta escena de agresión física como un recurso humorístico para ilustrar la falta de respuesta de los clientes ante consultas de precios.
La reproducción del material generó una ola inmediata de indignación y rechazo en las redes sociales, donde usuarios y vecinos cuestionaron severamente la banalización de la violencia contra las mujeres bajo la excusa de una estrategia comercial. Ante el fuerte impacto negativo y la masiva repercusión, el establecimiento decidió eliminar el contenido de sus plataformas digitales y emitir un descargo institucional. La comerciante reconoció públicamente la gravedad de la publicación, argumentando que la falta de experiencia en la gestión de contenidos y la creencia errónea de que «todo es válido» en el entorno digital motivaron el desacertado lanzamiento.
Finalmente, la propietaria admitió que la pieza audiovisual pudo haber lastimado y ofendido a numerosas personas, reiterando su arrepentimiento y asumiendo el compromiso de modificar los mecanismos internos de control. Desde el comercio aseguraron que revisarán rigurosamente cualquier producción antes de difundirla para evitar reiterar conductas que vulneren la sensibilidad social. El episodio reabre el debate sobre la responsabilidad de los comercios locales en el uso de las redes sociales y la necesidad urgente de erradicar cualquier representación vinculada a la violencia de género en el ámbito publicitario.
