El avance de la crecida de los ríos, combinado con el incremento estacional de las temperaturas y las constantes precipitaciones, encendió las alarmas sanitarias en los centros urbanos de la región debido al marcado incremento de mosquitos y alacranes. La médica veterinaria y especialista en epidemiología, Silvina Saavedra, advirtió sobre la migración de estos arácnidos e insectos hacia las zonas residenciales en busca de refugio seco, remarcando la necesidad de implementar medidas de control físico en los hogares para reducir los factores de riesgo de picaduras e infecciones.
Para contener la presencia de alacranes en el ámbito doméstico, la especialista enfatizó que la solución no radica en la fumigación indiscriminada con insecticidas químicos, los cuales suelen alterar al espécimen y forzar su desplazamiento hacia interiores. En su lugar, sugirió la colocación de rejillas sanitarias y telas mosquiteras en los desagües, el ordenamiento de los patios eliminando escombros acumulados, y la revisión periódica del calzado y la indumentaria. Frente a una eventual picadura, se aconseja aplicar frío local de forma inmediata y acudir de urgencia a un centro asistencial de salud para determinar la eventual necesidad de administrar la antitoxina.
Por otra parte, ante la proliferación de mosquitos vinculada a la corriente hídrica y el agua estancada, las autoridades sanitarias recuerdan la importancia de diferenciar los enjambres comunes de la cuenca del Aedes aegypti, vector transmisor del dengue. Dado que los huevos de este insecto se activan al contacto con los recipientes anegados, se insta a la comunidad a extremar la limpieza de patios, eliminar objetos que junten agua y mantener el pasto corto, consolidando la prevención desde la escala domiciliaria.
