El excandidato presidencial del espacio conservador participó de un servicio religioso en el estado de Florida junto a su entorno familiar. Su reaparición pública ocurre tras abandonar el país latinoamericano en medio de complejas derivaciones judiciales y un fuerte cuestionamiento al proceso electoral que consagró la reelección de Luiz Inácio Lula da Silva.
La reaparición del dirigente se produjo en la iglesia evangélica Casa de Oración Celeiro, ubicada en Fort Lauderdale, donde asistió acompañado por su esposa Fernanda Antunes Figueira, su hermano Eduardo Bolsonaro y su cuñada Heloísa Wolf. Durante el servicio oficiado por el pastor José Maurício Fernandes —con quien la familia mantiene un vínculo estrecho—, el referente político fue interpelado desde el altar con mensajes de apoyo tras el resultado del balotaje del pasado 24 de octubre.
El viaje de Flávio Bolsonaro hacia territorio estadounidense se consumó dos días después de los comicios, realizando un trayecto que incluyó su paso por la Argentina. En Estados Unidos ya se encontraba instalado su hermano Eduardo, sobre quien pesa una condena a cuatro años de prisión por coacción a la justicia. Mientras tanto, el primogénito del exmandatario Jair Bolsonaro enfrenta en los tribunales brasileños diversas investigaciones abiertas vinculadas a presuntos delitos de lavado de activos y corrupción.
Desde el exterior, el exaspirante a la presidencia fijó postura a través de sus canales oficiales. En un pronunciamiento difundido en la red social X, justificó su salida de Brasil al sostener que fue sometido a un proceso judicial falto de imparcialidad. Tras un primer mensaje en el que llegó a definirse como «presidente electo», modificó posteriormente su perfil digital para identificarse como «líder», manteniendo sus críticas a las instituciones de su país.
