El senador brasileño Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, arribó a Miami a bordo de un vuelo privado proveniente de Puerto Iguazú, provincia de Misiones. La travesía, realizada en un avión de matrícula argentina con escala técnica en Guayaquil, trazó una ruta que evitó sobrevolar el espacio aéreo de Brasil. El viaje se concretó tras su ingreso legal al país por el Puente Internacional Tancredo Neves junto a su familia, según confirmó la Dirección Nacional de Migraciones de Argentina.
La partida del legislador genera controversia internacional debido a las medidas cautelares dictadas en su contra por el Supremo Tribunal Federal de Brasil. Según declaraciones del propio senador, agentes de la Policía Federal lo habían notificado sobre la prohibición de salir de su país y la obligación de entregar sus pasaportes. La resolución judicial está enmarcada en causas que investigan presunto lavado de dinero, corrupción y maniobras financieras irregulares vinculadas a su entorno cercano.
Pese a los requerimientos de la justicia brasileña, las autoridades migratorias de Argentina informaron que Bolsonaro y sus acompañantes ingresaron y traspusieron la frontera sin registros de impedimentos legales en los sistemas internacionales de control. Con su llegada a territorio estadounidense, el caso suma tensión política e institucional entre los organismos judiciales de Brasilia y abre interrogantes sobre el alcance de las restricciones internacionales que pesaban sobre el dirigente.
