El sistema sanitario provincial atraviesa momentos de máxima tensión tras la decisión de la Federación Médica de Entre Ríos (Femer) de suspender de forma provisoria la atención en el área de internación. Ante esta medida de fuerza que pone en jaque la cobertura de miles de afiliados, la Obra Social de Entre Ríos (OSER) salió a cruzar duramente a la entidad gremial, asegurando que los débitos aplicados responden estrictamente a anomalías técnicas y desvíos detectados en las rendiciones de cuentas correspondientes a los últimos dos períodos mensuales.
Desde la conducción de la obra social provincial detallaron que las auditorías internas expusieron inconsistencias graves, tales como la incorporación de códigos correspondientes a prácticas inexistentes dentro del nomenclador oficial, prestaciones carentes de registro obligatorio, presentaciones extemporáneas y una presunta duplicación en el cobro de intervenciones quirúrgicas. Para OSER, la postura de la corporación médica busca trasladar culpas administrativas a los sectores más vulnerables, aclarando categóricamente que los servicios básicos de internación y cirugías no se encuentran interrumpidos gracias a la red de profesionales que operan de manera directa o mediante otras asociaciones.
Pese al cruce institucional, los equipos técnicos de ambas partes abrieron una mesa de conciliación para destrabar el conflicto durante las próximas horas, bajo la premisa de revisar diferencias de criterio en las auditorías. Desde el organismo estatal ratificaron su apertura al diálogo pero marcaron un límite infranqueable: auditar no significa recortar de forma arbitraria, sino garantizar que los fondos públicos destinados a la salud de los entrerrianos se administren con absoluta transparencia y rigor legal.
