La dramática situación que vive la familia de Nicolás Conci vuelve a poner sobre la mesa la vulnerabilidad de las víctimas tras las grandes tragedias. A seis meses de la fatídica jornada de fines de marzo en un local gastronómico de Villaguay, el joven sobreviviente continúa dando batalla en su compleja evolución médica. Si bien logró obtener el alta hospitalaria, la realidad cotidiana exige curaciones continuas y la asistencia permanente de profesionales especializados lejos de su hogar.
Para poder sostener esta etapa crucial, Nicolás debe permanecer instalado en las inmediaciones del Hospital Italiano en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Esta exigencia médica genera un costo económico desmedido para su entorno. Paola, la madre del joven, volvió a hacer un llamado a la comunidad para reunir fondos que permitan afrontar el tratamiento farmacológico con antibióticos y evitar el desalojo del alojamiento en el que residen, el cual ya registra severos atrasos acumulados.
Frente a la inacción estructural que suele dejar en el olvido a los damnificados, la respuesta social se transforma en la única salida inmediata. Quienes deseen solidarizarse con la recuperación de Nicolás y aliviar la carga económica de su familia pueden realizar sus aportes al alias ORO.JOARMEL (titular: Paola Conci). Cada contribución resulta indispensable para sostener un proceso médico que aún no tiene certezas respecto a los plazos definitivos de estadía.
