Un extenso operativo de diez horas desplegado por la Policía de Entre Ríos desarticuló un punto de venta de estupefacientes que operaba frente a la Villa 351, en la capital provincial. Tras tres allanamientos simultáneos ordenados en el marco de la Ley Provincial de Narcomenudeo, las fuerzas de seguridad detuvieron a cuatro personas y secuestraron dosis de cocaína listas para la comercialización, además de una abultada suma de dinero. La intervención judicial frena la actividad en un punto crítico de distribución, pero vuelve a encender los alarmas sobre la profundización del negocio narco en los sectores más vulnerables de Paraná.
Un operativo de diez horas con secuestro de droga y millonario efectivo
Las medidas se concretaron tras una investigación de la División Antidrogas y contaron con el despliegue del Grupo C.O.E. y la Guardia de Infantería. El foco principal de la irrupción policial fue una vivienda acondicionada como búnker en la Cortada Profesor Wirth, donde los efectivos incautaron 263 envoltorios de cocaína fraccionados para el consumo directo, más de dos millones de pesos en efectivo y nueve teléfonos celulares. El volumen del dinero en efectivo y el material incautado reflejan el constante flujo financiero de la red de menudeo golpeada por las fuerzas de seguridad.
Clausura preventiva, cuatro detenidos y el desafío de cortar la cadena de impunidad
Como resultado del procedimiento ordenado por el Juzgado de Garantías N.º 8 y la Fiscalía Especializada, tres hombres y una mujer fueron apresados y puestos a disposición de la Justicia, mientras que el inmueble utilizado para el fraccionamiento y venta quedó clausurado preventivamente. Si bien la desarticulación del búnker representa un impacto directo sobre esta célula operativa, la recurrente reaparición de puestos de venta en la zona urbana exige un seguimiento judicial estricto que vaya más allá del secuestro de dosis y alcance a los verdaderos proveedores del circuito ilega
