La dramática búsqueda de Marcos Almada, el joven concordiense del que no se tienen noticias desde el pasado lunes 5 de octubre, sumó este viernes un desesperante capítulo. Efectivos de la Policía de Concordia focalizaron un intenso operativo en las inmediaciones del parque San Carlos, donde la intervención del personal de la sección Canes, la División Investigaciones y la División Operaciones —supervisada por la subjefa departamental Liliana Miño— derivó en un hallazgo que enciende todas las alarmas en la comunidad.
Durante el despliegue a la altura del histórico Hostal del Río, uno de los perros adiestrados realizó una marcación clave sobre un sendero que actualmente permanece sumergido bajo el agua debido a la creciente del río Uruguay. Este dato añade extrema preocupación al caso, ya que al momento de la desaparición el nivel del cauce fluvial no presentaba el volumen actual, exponiendo los riesgos de las zonas ribereñas no delimitadas y la urgente necesidad de extremar la logística de rastrillaje náutico y terrestre.
La causa tropieza con serias dificultades operativas al confirmarse que el joven se retiró de su vivienda sin dispositivo celular, imposibilitando el rastreo por antenas telefónicas y obligando a los peritos a depender exclusivamente del material obtenido en cámaras de seguridad. Mientras la familia exige celeridad en las actuaciones frente a las horas críticas que transcurren, la sociedad entrerriana vuelve a demandar respuestas claras y un protocolo de búsqueda que no pierda tiempo valioso ante cada reporte de personas desaparecidas.
