Un nuevo e impactante episodio de violencia sacude a la Región Metropolitana de Santiago de Chile. Un adolescente de 16 años, de nacionalidad extranjera, fue secuestrado durante una reunión social en la comuna de Puente Alto y posteriormente ejecutado de tres disparos por la espalda en un descampado de la comuna de Buin. La gravedad del caso vuelve a encender las alarmas sobre la impunidad con la que operan las bandas armadas y el violento avance de las dinámicas delictivas en el país vecino.
El ataque se produjo durante la madrugada, cuando un grupo de desconocidos irrumpió en la vivienda, redujo con armas de fuego al menor y a un joven de 19 años, y los trasladó por la fuerza en un vehículo. Al llegar al kilómetro 21 de la Autopista Acceso Sur, los captores obligaron a ambas víctimas a descender y a correr en medio de la oscuridad mientras les disparaban a quemarropa. Mientras que el adolescente cayó asesinado en el acto, el mayor logró salir ileso y se convirtió en el testigo directo clave para reconstruir la secuencia de los hechos.
Las autoridades del Equipo de Crimen Organizado y Homicidios (ECOH) de la Fiscalía y la Policía de Investigaciones (PDI) no descartan que se trate de un ajuste de cuentas vinculado a estructuras del crimen organizado. Por estas horas, la policía trabaja sobre la ficha necrodactilar del menor para certificar su identidad formalmente, en tanto la comunidad regional exige respuestas institucionales urgentes ante la creciente violencia armada y la falta de control en los territorios.
