Un grave caso de praxis médica y falla en los protocolos quirúrgicos conmociona al estado de Ohio, luego de que Sharon Jacks, una veterana del Ejército de 74 años, iniciara acciones legales contra el Selby General Hospital. La mujer se sometió a una intervención en septiembre de 2025 para extirpar su pierna derecha debido a un carcinoma, pero el equipo médico cometió un error catastrófico al amputarle la extremidad izquierda, a pesar de que la zona correcta ya había sido marcada previamente.
Como consecuencia de esta negligencia, Jacks debió someterse cuatro meses más tarde a la cirugía originalmente prevista en el miembro afectado, lo que la convirtió en doble amputada por debajo de la rodilla. La demanda presentada ante el tribunal del condado de Washington señala a nueve responsables, entre ellos al hospital y al cirujano interviniente, imputándoles negligencia grave, conducta temeraria y desprecio consciente por la seguridad de la paciente.
El caso pone nuevamente bajo la lupa los mecanismos de control y auditoría en los centros de salud internacionales. Mientras el hospital reconoció el hecho como un «evento evitable» y desafectó al personal involucrado, la vida de la paciente y su entorno familiar quedó alterada de forma irreversible, obligando a su esposo a renunciar al trabajo para asistirla de forma permanente en un cuadro de discapacidad absoluta.
