Un nuevo siniestro vial volvió a poner en evidencia el peligroso estado de la red caminera entrerriana y la falta de mantenimiento estructural en las vías secundarias de la provincia. A unos dos kilómetros del acceso a la localidad de María Grande, los dos ocupantes de un Volkswagen Gol sufrieron un violento vuelco tras perder el control del vehículo en un camino de ripio. El conductor, de 36 años, intentó realizar una maniobra evasiva para esquivar un pozo sobre la traza, lo que derivó en el despiste que casi termina en tragedia.
Pese a la gravedad del vuelco y los daños materiales registrados en el automóvil, tanto el automovilista como su acompañante, de 28 años, resultaron afortunadamente ilesos. Personal de la Policía de Entre Ríos acudió al lugar del siniestro para coordinar las tareas de asistencia y trasladar de manera preventiva a ambos ocupantes hacia el hospital local, donde los médicos de guardia confirmaron que no presentaban lesiones de consideración tras las revisiones de rutina.
El hecho reaviva la indignación de los productores y vecinos que transitan a diario por los caminos rurales del departamento Paraná, expuestos de manera constante a cráteres y deformaciones del terreno por la falta de obras de bacheo y consolidación. La reiteración de este tipo de episodios demuestra que la desidia en los trabajos de vialidad no representa un simple problema estético o logístico, sino un riesgo permanente para la integridad física de quienes circulan por el territorio provincial.
