En una maniobra que repercute en todo el Litoral y pone en alerta al mapa político de la Región Centro, Axel Kicillof encabezó en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires una cumbre estratégica con dirigentes políticos, sociales y sindicales de Santa Fe. La cita, desarrollada en las oficinas del Grupo Provincia, no se limitó a un mero encuentro partidario: buscó sentar las bases de una alternativa federal de peso y planificar un masivo desembarco territorial en la provincia vecina antes de que finalice el año, con la mira puesta en la contienda presidencial de 2027.
La comitiva santafesina dio muestra de un sólido despliegue de gestión y representatividad territorial. Participaron jefes comunales de relevancia como Enrique Vallejos (Reconquista), Pablo Corsalini (Pérez) y Roly Santacroce (Funes), junto a una extensa lista de intendentes y presidentes comunales. A este bloque municipalista se sumaron legisladores nacionales y provinciales como Caren Tepp, Eduardo Toniolli y Lucila De Ponti, además de concejales y cuadros técnicos jóvenes, conformando un frente amplio orientado a discutir el rumbo económico y social de la región.
El entramado se completó con la presencia estratégica de las centrales obreras, incluyendo referentes de la CGT y la CTA como Sonia Alesso, Claudio Girardi y Martín Lucero. Por el lado bonaerense, Kicillof estuvo escoltado por su mesa política central, integrada por ministros como Carlos Bianco, Andrés Larroque y Walter Correa. El mensaje político que irradia desde la capital genera ondas de expansión en las provincias vecinas: Kicillof apuesta a consolidar un polo opositor combativo con arraigo federal directo.
